Con el objetivo de consolidar su posición como el hub energético de la región, se confirmó que el próximo mes de mayo se lanzará la licitación internacional más ambiciosa de la década.
Este proceso busca captar una inversión de $500 millones para la instalación de plantas de generación solar y eólica integradas con tecnología de hidrógeno verde. El plan, denominado «Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde 2.0», pretende transformar la infraestructura logística del Canal y sus puertos en centros de suministro de combustible cero emisiones para la marina mercante global.
Estatus actual: Licitación LPI 01-25 bajo la lupa
En el portal de Panamá Compra, el proceso identificado como LPI 01-25, correspondiente a la «Contratación de Largo Plazo para Centrales Nuevas», ha entrado en una fase decisiva. Tras la recepción de documentos a principios de marzo, la Comisión Evaluadora de ETESA analiza actualmente las propuestas de siete consorcios internacionales de alto nivel.
De forma paralela, el mercado energético panameño mostró una liquidez récord el pasado 19 de marzo, cuando se recibieron 71 ofertas para la licitación de «Centrales Existentes». Este volumen de participación subraya la confianza de los inversionistas en la estabilidad del sector eléctrico panameño y sienta las bases para la agresiva expansión hacia fuentes no convencionales prevista para el segundo trimestre.
Almacenamiento BESS: El requisito clave
La gran innovación de las subastas de 2026 es la inclusión obligatoria de Sistemas de Almacenamiento de Energía con Baterías (BESS). Esta tecnología es fundamental para garantizar la estabilidad de la red nacional, permitiendo que la energía generada por fuentes variables (solar y eólica) pueda ser utilizada durante las horas pico de demanda.
«La incorporación de sistemas BESS no es solo una mejora técnica, es el puente necesario para que Panamá pueda producir hidrógeno verde de manera competitiva y estable», indicaron fuentes técnicas de la SNE.
Interés internacional y proyección de empleo
Fuentes diplomáticas confirman que grupos empresariales de Alemania, España y Corea del Sur han manifestado un interés formal en participar en la precalificación de mayo. Los beneficios proyectados para el país incluyen:
Sostenibilidad y el Canal de Panamá
Esta movida estratégica se alinea con los objetivos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que busca reducir drásticamente su huella de carbono. Al ofrecer hidrógeno verde y otros combustibles limpios en sus terminales, el Istmo asegura su competitividad frente a navieras globales que, bajo criterios ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza), priorizan rutas comerciales con baja intensidad de emisiones.
Se espera que el pliego de cargos definitivo de la subasta de hidrógeno sea publicado en Panamá Compra en las próximas semanas, una vez se integren los últimos incentivos fiscales de la recientemente reglamentada Ley de Movilidad Eléctrica e Hidrógeno.