Canadá está ampliando el número de vuelos directos permitidos entre Canadá y China, una medida que, según el gobierno federal, fortalecerá los lazos económicos, mejorará las opciones de viaje y apoyará los esfuerzos para diversificar el comercio.
El ministro de Transporte, Steven MacKinnon, anunció los cambios el lunes, confirmando que tanto las aerolíneas canadienses como las chinas ahora pueden aumentar gradualmente el número de vuelos combinados de pasajeros que operan. El acuerdo actualizado también permite hasta 20 vuelos de carga por semana y otorga acceso recíproco a todos los destinos en cada país, lo que significa que las aerolíneas de ambos lados pueden operar en más destinos.
Este anuncio se basa en la visita del primer ministro Mark Carney a Pekín a principios de este año y forma parte de la hoja de ruta de cooperación económica y comercial entre Canadá y China.
«El aumento de los vuelos de pasajeros y carga con China representa un paso muy positivo hacia nuestros objetivos de diversificación comercial, a la vez que refuerza nuestros sólidos lazos entre nuestros pueblos», declaró MacKinnon en un comunicado. «Ofrecemos a los viajeros canadienses más opciones y mayor comodidad, al tiempo que fortalecemos nuestra relación comercial con China».
China sigue siendo uno de los socios comerciales más importantes de Canadá. En 2025, el comercio bilateral de mercancías entre ambos países alcanzó los 124.800 millones de dólares, incluidos 34.100 millones de dólares en exportaciones canadienses y 90.600 millones de dólares en importaciones.
El gobierno federal afirma que ampliar el acceso al transporte aéreo es una herramienta clave para mejorar la conectividad internacional, impulsar la recuperación del turismo y fortalecer las cadenas de suministro. Actualmente, Canadá cuenta con acuerdos o convenios de transporte aéreo con más de 125 países.
Las nuevas restricciones de vuelo entran en vigor de inmediato, y se espera que las aerolíneas ajusten sus horarios y rutas en los próximos meses.