Empresas de servicios petroleros reactivan equipos ante revisión de contratos en Venezuela

Empresas de servicios petroleros que mantuvieron taladros y equipos especializados almacenados durante años en Venezuela han comenzado a retirarlos de los depósitos para su reparación y ensamblaje, en medio de la revisión de contratos de petróleo y gas que adelanta el gobierno y que podría abrir paso a nueva actividad, según documentos y fuentes citadas por Reuters.

Tras la reforma de la principal Ley de Hidrocarburos aprobada en enero, productores locales y extranjeros han estado entregando la documentación requerida y negociando la ratificación o modificación de sus contratos. El proceso, que debe concluir a finales de julio, ya ha generado acuerdos iniciales para ampliaciones de áreas, adjudicación de bloques y canjes de activos, lo que ha impulsado a varias compañías a buscar los taladros necesarios para los nuevos trabajos.

En las últimas semanas, al menos nueve taladros de entre 500 y 1.500 caballos de fuerza han sido retirados de almacenamiento para su preparación con miras a operaciones en tierra, mientras otros cinco están siendo evaluados antes de su traslado. Los movimientos reflejan una mayor confianza de las empresas de servicios en un repunte de la actividad petrolera en el país.

Equipos almacenados y efectos de las sanciones

No está claro cuántos taladros y equipos especializados permanecen almacenados. Algunas compañías los retiraron del país tras las sanciones impuestas por Washington en 2019, que limitaron las operaciones de firmas estadounidenses como SLB, Halliburton, Baker Hughes y Weatherford. El equipo que está siendo reacondicionado se destinaría a proyectos operados por empresas mixtas entre Pdvsa y socios privados en la Faja del Orinoco y el Lago de Maracaibo.

Aunque muchos socios de Pdvsa no han completado sus planes de perforación, compañías como Chevron, Repsol y Shell han anunciado nuevos proyectos y expansiones de producción que requerirán más taladros. La ministra de Petróleo, Paula Henao, dijo recientemente a inversionistas que el país también busca bombas, convertidores de frecuencia, cabezales, válvulas, tuberías, compresores de gas y químicos para perforación, producción, procesamiento y transporte de crudo y gas.

Según presentaciones de Henao vistas por Reuters, si se consigue el equipo necesario, la producción podría aumentar de 1,1 millones de barriles diarios a 1,37 millones para fin de año. El ministerio estima que se necesitarán 93 taladros hasta 2028, principalmente en la Faja del Orinoco.

Las empresas con equipos ya en Venezuela tendrían ventaja frente a quienes planean importarlos, debido a los trámites requeridos tanto en Caracas como en Washington. Sin embargo, muchos taladros necesitarán reparaciones antes de entrar en operación. Si los costos superan el millón de dólares por unidad, serían necesarios contratos de al menos 12 meses para justificar la inversión, dijo una de las fuentes.

A finales de marzo, el informe de Baker Hughes registraba solo dos taladros activos en el país, ambos vinculados a proyectos de Chevron. En el Lago de Maracaibo, la francesa Maurel & Prom prevé completar este año la instalación de una barcaza de perforación, la segunda en llegar a la zona en los últimos años tras una plataforma operada por China Concord Resources.