Costa Rica ha sido durante mucho tiempo un referente mundial en turismo sostenible. Sin embargo, a medida que el mundo cambia, los expertos advierten que el modelo tradicional de sostenibilidad ya no es suficiente para mantenerse a la vanguardia en un mercado competitivo.
La paradoja del ecoturismo: ¿Ha alcanzado Costa Rica su punto álgido?
Según Hans Pfister, presidente de CANAECO , la influencia de la IA, los cambios geopolíticos y el panorama pospandémico han relegado la sostenibilidad a un segundo plano. Costa Rica se enfrenta ahora a un «efecto espejo»: una brecha entre su imagen de paraíso prístino y los desafíos operativos que implica mantener ese ideal sobre el terreno.
Más allá del “lavado de imagen verde”: demostrando un impacto real para una Costa Rica 2.0
Para mantener el liderazgo, Pfister sugiere que la industria debe alejarse de las afirmaciones genéricas sobre sostenibilidad y centrarse en resultados sofisticados y verificables. Dos estrategias clave incluyen:
Fuera de los caminos trillados: Desarrollar conceptos regionales que atraigan a los turistas lejos de los lugares turísticos masificados.
Historias de éxito auténticas: Ir más allá del reciclaje básico para demostrar un profundo impacto ambiental y social.
Mejorando la experiencia a través de alianzas estratégicas
El futuro del turismo costarricense reside en el equilibrio entre la conservación de la naturaleza y la sofisticación de alta gama. Para explorar esta posibilidad, CANAECO se asocia con líderes mundiales para establecer nuevos referentes:
Virtuoso
Experiencias de lujo de alta gama que apoyan las economías locales.
Más allá de lo verde
Adherencia a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y eliminación del plástico .
El mensaje es claro: Costa Rica debe evolucionar de la mera conservación a la regeneración, garantizando que el turismo no solo proteja la naturaleza, sino que mejore activamente la vida de las comunidades locales al tiempo que ofrece un servicio de primera clase.