El BID señala que fortalecer la competencia es fundamental para el crecimiento de Panamá

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó en la capital panameña su informe insignia titulado “Mercados y desarrollo: mejorando vidas a través de la competencia”. El documento resalta que Panamá posee una oportunidad estratégica para robustecer su política de competencia, acción que derivaría en un incremento del crecimiento económico y una disminución de la desigualdad social.

Según los datos revelados en la serie Desarrollo en las Américas, el fomento de mercados competitivos en la región de América Latina y el Caribe podría elevar el PIB per cápita en un 11% y reducir la desigualdad en un 6%. El estudio advierte que la limitada concurrencia y la elevada concentración de mercado debilitan la expansión económica, afectan los niveles salariales y frenan la formalización empresarial.

Impacto en el sector privado y el empleo

Durante la presentación del evento, que contó con representantes de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO), la Superintendencia de Bancos de Panamá y el Centro Nacional de Competitividad, entre otros sectores, se analizó el rol activo de los mercados. Cezar Santos, co-editor de la publicación y economista líder del BID, afirmó que cuando la competencia es funcional, el sector privado potencia la creación de empleos, la innovación y ofrece resultados superiores para los consumidores.

El informe detalla que si los mercados laborales regionales alcanzasen los niveles de competitividad de las economías avanzadas, el PIB per cápita podría incrementarse hasta un 25%. Esta mejora vendría impulsada por una asignación más eficiente de recursos y el acceso a empleos con salarios más justos.

Desafíos de concentración y productividad

El análisis comparativo indica que América Latina presenta niveles de concentración de mercado cuatro veces superiores a los de las economías desarrolladas. En términos de valor generado, mientras que en economías avanzadas los trabajadores reciben 81 centavos por cada dólar producido, en la región la cifra cae a 50 centavos. En el caso específico de Panamá, los trabajadores perciben 48 centavos por cada dólar de valor que generan.

Para revertir esta situación, el BID pondera casos de éxito como la portabilidad numérica en telecomunicaciones, los sistemas de pagos digitales y las reformas en compras públicas que han reducido precios en bienes esenciales.

Prioridades para el desarrollo

Para profundizar en estos avances, el organismo internacional señala tres ejes fundamentales:

• Reducción de la fragmentación de los mercados.

• Diseño de regulaciones más inteligentes.

• Fortalecimiento institucional de las agencias de competencia.