Fundada hace menos de dos años, Star Catcher, con sede en Florida, está desarrollando tecnología energética espacial que transmite energía solar concentrada bajo demanda a satélites y otras naves espaciales mediante la transmisión de energía óptica.
El concepto central consiste en nodos de energía —equipados con lentes de Fresnel— que captan, concentran y distribuyen la luz solar a los satélites. Esta luz se refina en longitudes de onda especialmente adaptadas a los paneles solares existentes en los satélites, mientras que sistemas de seguimiento de precisión controlan espejos adaptativos capaces, según se afirma, de dirigir energía a 50 satélites simultáneamente.
En una prueba inicial realizada en tierra el año pasado (octubre de 2025), la empresa estableció el récord mundial de transmisión de energía óptica, transmitiendo más de 1,1 kW de energía eléctrica a paneles solares comerciales estándar.
Star Catcher transfiere energía desde las instalaciones de lanzamiento y aterrizaje de Space Florida a paneles solares comerciales estándar, comúnmente utilizados en naves espaciales. - Star Catcher Industries
Star Catcher planea realizar su primera demostración de transmisión de energía óptica en el espacio a finales de este año. Esta misión representa un paso clave hacia la construcción de la primera red energética espacial, diseñada para suministrar hasta 10 veces más energía a los satélites sin necesidad de adaptaciones ni receptores personalizados.
Según el comunicado, la nueva inversión, liderada por los inversores B Capital, Shield Capital y Cerberus Ventures, eleva el capital total recaudado a 88 millones de dólares y posiciona a la empresa para pasar de una tecnología validada a una infraestructura escalable.
En relación con la inversión, Andrew Rush, director ejecutivo de Star Catcher, declaró: «Actualmente, todas las aplicaciones principales que impulsan la economía espacial (conectividad, computación, seguridad, sensores) están limitadas por la potencia. Star Catcher está eliminando ese límite, lo que permitirá construir en órbita a la escala que exigirá la vida en la Tierra durante el próximo siglo».
Entre los clientes potenciales de esta tecnología se encuentran operadores espaciales comerciales y entidades gubernamentales estadounidenses. Según la compañía, ya ha firmado siete acuerdos de compra de energía, ha obtenido múltiples contratos gubernamentales y actualmente cuenta con una cartera estimada de más de 3.000 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales.