Ecuador incorporará una nueva alternativa genética para la producción de cacao fino de aroma. El clon, denominado CECA-13, será presentado oficialmente el próximo 19 de mayo, tras varios años de investigación y pruebas técnicas realizadas en distintas zonas productoras del país.
El material fue desarrollado por el agricultor e investigador Erwin Cango Aguilar, de la provincia de El Oro, a partir de un proceso de selección genética iniciado con materiales conservados por su familia desde la década de 1960.
De acuerdo con sus promotores, el CECA-13 se caracteriza por su tolerancia a enfermedades como monilia, escoba de bruja y citóspora, tres de los principales problemas fitosanitarios que afectan a las plantaciones comerciales de cacao en Ecuador.
Las evaluaciones técnicas se realizaron desde 2019 en el marco de un convenio entre el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) y Nestlé. Los ensayos se desarrollaron en las provincias de Los Ríos, Pichincha, Bolívar y El Oro.
Según el investigador del INIAP Ignacio Sotomayor, el clon mostró un desempeño destacado en productividad y sanidad, especialmente en la zona de Las Naves, en Bolívar, donde superó a otros materiales evaluados.
Los resultados preliminares indican que el CECA-13 podría alcanzar rendimientos de entre 30 y 35 quintales de cacao seco por hectárea al año, dependiendo de las condiciones climáticas y del manejo del cultivo.
Además del desempeño agronómico, el material conserva atributos sensoriales asociados al cacao fino de aroma, con notas frutales y un perfil equilibrado, características valoradas por la industria chocolatera y por los mercados especializados.
El INIAP aclaró que el clon fue desarrollado por Cango en su finca del cantón Santa Rosa, mientras que la institución y Nestlé participaron en la validación técnica de su comportamiento en diferentes condiciones productivas.
Las primeras entregas comerciales del material vegetal podrían concretarse entre 2026 y 2027, una vez concluya el proceso de multiplicación y distribución a productores.
Ecuador es uno de los principales exportadores mundiales de cacao fino de aroma, por lo que la incorporación de nuevos materiales con mayor productividad y resistencia a enfermedades es considerada una herramienta para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector.