En El Establo de Pitahaya, en Puntarenas, una iniciativa está marcando un precedente en Costa Rica al unir apicultura, conservación de manglares y turismo sostenible en un mismo modelo productivo. Se trata de ApiMangle, un emprendimiento comunitario que demuestra cómo la innovación local puede generar oportunidades económicas mientras protege ecosistemas esenciales para la biodiversidad y la resiliencia costera.
ApiMangle combina la producción de miel y productos derivados con experiencias educativas y recorridos turísticos que acercan a visitantes a la relación entre las abejas, los manglares y la conservación ambiental. Este enfoque integral convierte a ApiMangle en un modelo único en Costa Rica, donde la protección de la naturaleza se transforma en una fuente tangible de bienestar y desarrollo.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de Fundación MarViva y el financiamiento de Blue Action Fund, como parte de una estrategia orientada a fortalecer alternativas productivas sostenibles en comunidades costeras del Golfo de Nicoya.
Los manglares son ecosistemas estratégicos para la protección del litoral, la captura de carbono y el mantenimiento de la biodiversidad marina. En este contexto, ApiMangle surge como una respuesta innovadora para diversificar medios de vida, reducir la presión sobre los recursos naturales y sensibilizar sobre la importancia de conservar estos espacios.
Melissa Álvarez Barquero, gerente de comunicaciones de Fundación MarViva, señaló:
ApiMangle representa el tipo de soluciones que necesitamos para construir comunidades más resilientes: iniciativas nacidas desde el territorio, con visión sostenible y capacidad de generar impacto económico y ambiental. Este modelo demuestra que la conservación también puede ser una oportunidad para innovar y prosperar”.
Además de sus productos apícolas, la iniciativa ofrece degustaciones, actividades de aprendizaje y tours educativos que fortalecen la conexión entre visitantes, comunidad y naturaleza, consolidando una propuesta de turismo sostenible con alto valor ambiental y cultural.
Innovación que nace desde la comunidad
ApiMangle se ha convertido en un referente de emprendimiento local al demostrar que es posible construir un modelo productivo alineado con la conservación y la identidad del territorio. Su experiencia abre nuevas posibilidades para otras comunidades costeras interesadas en desarrollar alternativas económicas responsables y sostenibles.
José Jesús López Espinoza, coordinador de ApiMangle, concluyó:
Con ApiMangle hemos encontrado una manera de innovar y generar ingresos cuidando nuestro entorno. Queremos que las personas conozcan el valor del manglar y comprendan que producir de forma sostenible también puede transformar vidas y comunidades.”