Las empresas deben desafiar los modelos mentales y renovar sus modelos comerciales

Tras la nueva normalidad que trajo la post pandemia, el especialista recomienda desarrollar una comprensión sistemática de los nuevos hábitos de sus consumidores antes de que se vuelvan obvios para los competidores.

Hace 17 años fue fundada la empresa de servicios tecnológicos User Experience GBH con el foco de crear valor para sus clientes mediante la tecnología y la transformación digital, apoyándose de los mejores talentos y con valores excepcionales.

Sus servicios, según nos explicó su director Pablo Pérez en esta entrevista, se ajusta más a PYMES y grandes empresas que a marcas personales. Estos van desde el acompañamiento estratégico para transformar su negocio, hasta la ejecución y mantenimiento del mismo.

Para la ejecución, ofrecen Staff Augmentation en todos los roles de un proceso de desarrollo de software (Equipo de UI/UX, Ingenieros de DevOps, Ingenieros de Calidad, Ingenieros de Software, Service Delivery Managers, Analistas de Datos y de Negocios).

También acompañan en el diseño y mantenimiento de su infraestructura, brindando un servicio manejado de soporte técnico enfocándonos en seguridad y escalabilidad alineados con el negocio de sus clientes.

 

¿Qué recomendaciones podría dar para mantenerse actualizado con la transformación digital?

Para mantenerse actualizado en materia de transformación digital creo que hay que prestarles atención a tres cosas principalmente:

1- A las personas (usuarios, clientes, colaboradores): la transformación digital se trata más que nada de hacer un cambio y, al igual que con cualquier cambio que involucra personas, existe una resistencia. Es por esto que el escuchar las retroalimentaciones de los involucrados en los procesos que son y serán transformados, es una excelente fuente para entender por cuál camino empezar, seguir o en qué dirección pivotar.

2- A la tecnología: es claro que la evolución de la tecnología lleva un paso acelerado. Esta evolución crea los medios para lo que hoy sería considerado imposible, y, probablemente, en muy poco tiempo ya no lo sea. Por lo tanto, es importante prestar atención a cómo va cambiando el sector y qué nuevas posibilidades se desbloquean.

3- A la data: Hoy en día hay muchos que dicen que la data vale más que el oro. Esto es porque a través de ella es posible generar algoritmos de IA (inteligencia artificial) que estén continuamente aprendiendo y utilizando datos para generar experiencias más eficientes y eficaces que parecen actos de magia. Es como Google, sabe lo que buscas, aunque lo escribas erróneamente y como YouTube y Netflix, te recomiendan qué ver.

 

¿Cuál considera que es la perspectiva que debe tenerse de cara a la realidad virtual?

La realidad virtual, ahora que las demás tecnologías son necesarias para su buen funcionamiento a nivel de infraestructura, conexión de alta velocidad (5G y fibra óptica) y gráficos ultra reales, está preparándose para su adopción generalizada. Es uno de esos hitos que marcarán un gran cambio en nuestra forma de vida e impulsará la sociedad a dar el siguiente paso en su evolución.

El gran aporte de esta tecnología será poder simular (para luego tal vez elevar) las experiencias que tenemos hoy en día como seres humanos sociales, sin el obstáculo de las distancias entre nosotros.

En el presente podemos “hacer” muchas cosas en el mundo, pero muy pocas se “sienten” como queremos. Durante los últimos años vimos cómo la telepresencia, aún cuando existe desde hace tiempo, no cumple con nuestras necesidades y esta realización es lo que impulsa hoy este cambio.

Esta tecnología nos ayudará a democratizar aún más la educación, proveyendo experiencias de clase y experimentación envolventes a las que le sacaremos provecho con mucho más de nuestros sentidos.

También nos ayudará a mejorar nuestra salud, permitiéndoles a doctores en partes diferentes del mundo colaborar en operaciones síncronas, y a los psicólogos y psiquiatras a demostrarle al paciente que lo que parece un hecho, es en realidad el resultado de su mente lo que hace que puedan ser desafiadas más fácilmente.

En el entretenimiento, pudiendo reunir millones de personas minimizando riesgos, facilitando la logística y reduciendo costos (que hoy está siendo mayormente impulsado por el Metaverso).

En fin, esta tecnología nos permitirá evolucionar a un ser humano realmente digital, donde las fronteras de espacio y tiempo serán minimizadas y tendremos acceso a disfrutar de una vida más plena.

 

¿Cuáles son los grandes cambios que ha observado durante sus años de experiencia en el campo de la Interacción Humano-Computadora?

La Interacción Humano-Computadora es la ciencia que se enfoca en estudiar y analizar cómo las personas interactúan con las computadoras. Una de sus aplicaciones más comunes hoy en día es el diseño de la experiencia del usuario para el desarrollo de software y creación de productos digitales.

La integración de la investigación de usuarios y la influencia que tienen sus hallazgos sobre el diseño de estos productos hace que este campo sea extremadamente único.

Comencé a utilizar computadoras cuando ya las interfaces gráficas eran una realidad. Recuerdo que mi primera computadora fue una Apple Macintosh que utilizaba para pintar y jugar. Desde ahí fui testigo de cómo las necesidades de las personas con relación a las computadoras fueron cambiando y cómo esta ciencia se fue adaptando para proveer las nuevas soluciones.

Las redes sociales comenzaron a unir personas y crear sociedades virtuales y la colaboración en tiempo real, el deseo de estar conectados de manera sincrónica crecía. Esto permitió crear tecnologías que facilitaran la actividad social y que enriquecieran la experiencia humana a través de la comunicación digital.

Hoy en día estamos en una época de autorreflexión, autoexpresión y conciencia social. Nos hemos dado cuenta de que es importante prestar atención a qué papel juega la tecnología en nuestras vidas y cómo esto en realidad aporta y la mejora. Es aquí donde la IHC se apoya en la filosofía y la ética para entender las consecuencias que tiene la tecnología en la creación de hábitos y qué responsabilidad tienen sus creadores.

Esto trae el nacimiento del diseño basado en valores donde se utiliza un enfoque holístico que enfatiza las interacciones complejas entre personas, espacios y tecnologías. Los valores intangibles como el placer, disfrute, felicidad, facilidad, lealtad y pertenencia se vuelven fundamentales para el diseño y la adopción de nuevos productos.

 

  1. ¿Cree usted que tras la pandemia, las empresas realmente están valorando todo lo que tiene que ver con las Tecnologías de la Información?

Con la pandemia, el problema generado por lo que la mayoría de las empresas llaman "brecha digital", que surge cuando el comportamiento del consumidor evoluciona más rápido de lo que evolucionan las empresas, aumentó notablemente, ya que todos nos vimos obligados a depender mucho más de la tecnología para tareas cotidianas como ir al supermercado.

El mercado de los usuarios de productos digitales explotó de manera repentina y el factor diferenciador en qué tan difícil fue para las empresas sobrevivir y adaptarse al cambio, fue la implementación apropiada y/o la rápida adopción de tecnologías que permitieran brindar la mejor experiencia digital.

Esas expectativas de los usuarios y del mercado están aquí para quedarse y las tendencias comerciales avanzan a una mayor velocidad, más data y más automatización han generado innovaciones significativas.

 

¿Qué puede decirnos sobre el reconocimiento de un nuevo terreno de juego tras la pandemia y los nuevos modelos de consumo?

La pandemia ha transformado el consumo global, las personas han cambiado viejos hábitos y han adoptado otros nuevos. Las empresas que buscan posicionarse para “la nueva normalidad” deben prestar atención a estos cambios, desafiar los modelos mentales y renovar sus modelos comerciales para desarrollar una comprensión sistemática de estos hábitos antes de que se vuelvan obvios para los competidores.

Los modelos de negocio de “la nueva normalidad” deben tener más en cuenta cómo se crea y entrega su valor y quiénes son y serán sus clientes. Este valor debe poder ser entregado a través de medios digitales, ya que la adopción generalizada de procesos "remotos" (teletrabajo, telemedicina, educación virtual, comercio electrónico, etc.) continuará creciendo.

A medida que las personas se preocupen más por los valores, la sostenibilidad y la conciencia social, el bienestar de las personas podría prevalecer sobre las ganancias. Las empresas podrían comenzar a valorar más el servir al bien común que cumplir los objetivos típicos del capitalismo.

 

Desde su perspectiva ¿cuáles son las transformaciones digitales que vienen en cuanto a la Interacción Humano-Computadora (IHC)?

El objetivo de la IHC es descubrir nuevas formas de interacción entre las personas y la tecnología (antigua o nueva), para reducir el esfuerzo físico y mental requerido para operarlos de una manera tan estrecha, que la eficiencia de un sistema se ve directamente afectada por su facilidad de uso. En otras palabras, busca la simplicidad y comodidad para los usuarios, buscando ser lo más eficiente posible.

Como lo estamos viviendo ahora, se espera que las interfaces de usuario continúen integrándose en la vida cotidiana, sean personalizables y ubicuas. El resultado de esto será un mundo donde casi todos los sentidos interactúen con la informática, no solo a través de una pantalla.

Se espera que crezca la adopción de la interacción de voz, ya que es una tecnología fácil de usar por todos, rápida y efectiva. El tacto probablemente seguirá siendo la forma de interacción más utilizada, pero el uso de la voz le seguirá de cerca, ya que es un método más profundo de interacción con los dispositivos.

Los wearables serán más baratos, más funcionales e independientes del smartphone. Creo que este mercado cambiará mucho en las próximas décadas y eventualmente se introducirá en nuestros cuerpos para monitorear los signos vitales más importantes y brindarle al usuario un registro constante y preciso de su estado físico.

La inteligencia artificial, la realidad virtual, la realidad aumentada y el procesamiento del lenguaje natural harán que los espacios virtuales se sientan mucho más reales, auténticos y efectivos. Esto, junto con el desarrollo de un sistema robusto de reconocimiento de gestos corporales que registre de manera eficiente gestos estáticos y dinámicos de manera intuitiva y natural para los usuarios, será el próximo paso en nuestra evolución como sociedad.