Educar con perspectiva

Nolfa Ibáñez, Premio Nacional de Ciencias de la Educación (2021); Julia Orostegui, subdirectora del SLEP Chinchorro; y Paula Sánchez, directora de una escuela en Coyhaique, aportaron sus reflexiones sobre el liderazgo femenino en la educación chilena, abordando tanto sus logros como los desafíos pendientes.

Aunque hoy las mujeres conforman casi el 75% del profesorado y son mayoría en educación parvularia, su participación en cargos directivos sigue siendo menor. Los hitos históricos como la Ley de Instrucción Primaria de 1860 y el decreto Amunátegui de 1877 sentaron las bases para su inclusión en la educación pública y superior, pero la representación equitativa en la toma de decisiones es todavía un objetivo por alcanzar.

Ibáñez destacó la necesidad de visibilizar el liderazgo femenino, mientras que Orostegui enfatizó su impacto positivo en la cultura escolar y en la promoción de la equidad de género. Sánchez, por su parte, valoró la fortaleza de las mujeres docentes, pero señala las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar, junto con la falta de políticas de apoyo para su desarrollo profesional.

Las tres coincidierón en que, pese a los avances, persisten barreras estructurales que requieren atención para que el liderazgo femenino en educación pueda consolidarse plenamente y contribuir a un sistema más inclusivo y equitativo.