SGN lidera exploración responsable de tierras raras y geociencia
Proyecta su rol clave en energías limpias, minería ética y formación profesional geocientífica
Edwin García Cocco
Edwin García Cocco, al frente del Servicio Geológico Nacional (SGN) como Director Ejecutivo, encarna la nueva era de la geociencia dominicana. Con una trayectoria de más de 18 años en el servicio público y experiencia internacional en seis países, se ha consolidado como figura central en la cartografía y exploración de recursos estratégicos como las tierras raras. Bajo su liderazgo, el SGN completó la cartografía geológica a escala 1:50 000 de todo el territorio, una herramienta decisiva para la industria minera, la gestión de amenazas geológicas y la planificación energética nacional.
En el último lustro, los proyectos “SYSMIN II” con la Unión Europea y los estudios conjunto con IGME (España) y el Banco Mundial, revelaron anomalías prometedoras de tierras raras, catalizando la evaluación del yacimiento en la Reserva Fiscal Ávila liderada por el MEM. Estas iniciativas apuntan a situar a República Dominicana como actor regional en tecnologías verdes, siempre bajo estándares de refinación ambientalmente responsables. Asimismo, García destaca la importancia geopolítica de estos minerales: su incremento elevaría la soberanía tecnológica nacional y permitiría incursionar en la industria de semiconductores.
El SGN, además, fortalece laboratorios y capital humano mediante alianzas con la UTECO, universidades extranjeras y servicios geológicos, a través de intercambios en Estados Unidos, México, España, El Salvador y Polonia. García Cocco, quien también preside la ASGMI, promueve vínculos con el USGS y el servicio geológico polaco, donde técnicos dominicanos reciben formación avanzada. Así, el SGN se posiciona como catalizador de una minería sostenible y una transición energética alineada con los objetivos globales.
Desde su rol académico, su compromiso con la honestidad, la disciplina y la formación de profesionales humildes y conscientes de su aporte social brilla como faro del SGN. Su visión humanista refuerza la misión institucional: servir al país, potenciando recursos y capacidades dentro de un enfoque de sostenibilidad y dignidad.
¿Cuál considera que ha sido el mayor avance del Servicio Geológico Nacional desde su fundación en términos de impacto para la industria minera del país?
Tener toda la cartografía geológica a escala 1:50,000 de todo el país, lo cual beneficia no solo a la industria minera, sino también a muchas otras actividades colaterales o relacionadas con amenazas geológicas.
Actualmente, la exploración iniciada hace unos diez años sobre la posibilidad de un yacimiento de tierras raras en la “Reserva Fiscal Ávila”, a través de varios proyectos y organismos nacionales e internacionales, podría convertirse en el proyecto más importante, de ser posible su desarrollo. El SGN ha participado desde el inicio y continúa desempeñando un papel relevante en los trabajos de campo.
En el contexto de la transformación energética, ¿qué potencial identifica en el país respecto a las tierras raras y qué estudios ha realizado el SGN para su evaluación?
El SGN ha estado involucrado desde el inicio en la exploración, comenzando con el proyecto “SYSMIN II”, realizado a través de cooperación con la Unión Europea, que cartografió a escala 1:50,000 todo el país. De este estudio surgieron anomalías de elementos de tierras raras, confirmadas posteriormente por misiones del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Banco Mundial. Luego, junto al MESCYT, se desarrollaron dos proyectos de investigación exitosos en conjunto con la Dirección General de Minería. Actualmente, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) lidera el grupo de evaluación del proyecto Ávila, junto a las dos instituciones mencionadas, por ser adscritas al ministerio.
Las tierras raras tienen gran potencial en toda la isla de La Hispaniola, como ha sido confirmado en las actividades desarrolladas hasta ahora. Se trata de un depósito no convencional, cuyo aprovechamiento depende de su metodología de refinación, es decir, su metalurgia. Esta debe ser además amigable con el medio ambiente y sostenible con las actividades de la zona, para que su explotación sea viable en el tiempo.

¿Qué implicaciones estratégicas tienen las tierras raras para la seguridad energética y tecnológica de la República Dominicana?
La reciente visita del secretario de Estado, en la que uno de los temas tratados fueron las tierras raras, es una señal de la importancia que tienen los minerales estratégicos, no solo para el país, sino para el mundo. La geopolítica relacionada con estos minerales está adquiriendo gran relevancia. En Europa, el tema de los minerales estratégicos está presente en todos los seminarios, y existe un organismo que se reúne cada seis meses para evaluar los avances en los países del continente. Su importancia es indiscutible y, lamentablemente, se perdió mucho tiempo confiando en otras potencias. Para los países industrializados, este es el momento de conocer el potencial geológico de sus minerales estratégicos.
Para la República Dominicana, tener un potencial de tierras raras representa una ventaja estratégica, ya que, de ser factible su aprovechamiento, se podría ingresar en la industria tecnológica y de semiconductores. Esto haría que el yacimiento sea aún más beneficioso para el país.
¿Existen cifras actualizadas o proyecciones del SGN sobre yacimientos de tierras raras que puedan incorporarse a la cadena de valor nacional o regional?
Aún no se cuenta con proyecciones, ya que todo el equipo está concentrado en la cartografía, la reserva y la mineralogía, con el objetivo de ofrecer datos más precisos sobre los métodos de aprovechamiento. Esa es la prioridad actual. Luego se podrán realizar extrapolaciones y cálculos sobre la cadena de valor, pero por ahora, todos los esfuerzos están centrados en la evaluación de la Reserva Fiscal Ávila.
¿Cómo contribuye actualmente el SGN al desarrollo de una industria minera sostenible y alineada con las metas de transición energética de la República Dominicana?
Mediante investigaciones continuas, el fortalecimiento de laboratorios y el uso de tecnología de punta en diversas áreas de la geociencia. A través de un acuerdo con la UTECO, se busca no solo fortalecer el equipamiento, sino también la formación académica, considerando que el capital humano es el activo más importante de una institución. En los últimos años se han suscrito acuerdos con otras universidades y servicios geológicos.
El SGN siempre está dispuesto a colaborar con cualquier proyecto de exploración, proporcionando personal capacitado e información disponible en su centro documental. Esta institución está al servicio tanto de organismos estatales como del sector privado, en coherencia con su Ley 50-10.
Desde su rol como presidente de ASGMI, ¿qué experiencias internacionales podrían servir como referencia para fortalecer la exploración y aprovechamiento responsable de tierras raras en el país?
Como presidente de la Asociación de Servicios Geológicos Iberoamericanos (ASGMI), se facilita un canal de información sobre la geopolítica de los minerales estratégicos, incluyendo las tierras raras. Esto permite entrenar personal y recibir colaboración de servicios geológicos con mayor experiencia, como el de Polonia, que tiene más de 80 años. Aunque Polonia no pertenece a ASGMI, mantenemos un estrecho acuerdo de colaboración. Además, se ha firmado un memorando de entendimiento con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) para, mediante uso satelital, obtener la huella espectral de lateritas y bauxita con contenido de tierras raras, lo que permitirá su cartografía y estimaciones de contenido. Ambos convenios incluyen el entrenamiento de personal local.
La institución ha participado en el 90 % de los talleres y reuniones sobre minerales estratégicos tanto en América Latina como en Europa, ya que también forma parte de la Asociación de Servicios Geológicos de Europa, que agrupa a 31 países. Recientemente participamos en una reunión en Polonia, invitados por su servicio geológico y la Universidad Tecnológica de Cracovia, que tiene más de 100 años de fundada.
Actualmente, tres técnicos dominicanos están en Barcelona, España, aprendiendo técnicas de análisis de muestras recolectadas, dentro de un proyecto con el MESCYT y la Universidad de Barcelona.
Para la institución, es un orgullo y una gran responsabilidad haber sido escogida por unanimidad para presidir la ASGMI, siendo aún joven y pequeña frente a otros países con mayor tradición.

Usted también lidera la formación académica en geociencias. ¿Qué papel juega la educación especializada en la profesionalización del sector minero y energético del país?
Actualmente, no hay bachilleres dominicanos formándose en universidades extranjeras como en el pasado, y en el país solo la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (UTECO) forma ingenieros geólogos. El artículo 6, inciso “P”, de la Ley 50-10, establece que el SGN debe fortalecer las instituciones educativas o de investigación superior en el área de geociencias.
Se firmó un acuerdo entre ambas instituciones para colaborar en laboratorios, maximizando recursos para la compra de equipos. En cuanto a elevar el nivel académico, la institución asumió el reto de que sus técnicos impartieran clases y ofrecieran talleres, pasantías e intercambios con otras universidades. Por ello, acepté ser director de la escuela de geología, con la meta de dividir la carrera en tres concentraciones, mejorar los laboratorios y traer profesores extranjeros por períodos cortos.
Hasta la fecha, 42 estudiantes han asistido a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) para intercambios, y 21 de ellos recibieron entrenamiento en minas subterráneas durante tres meses. Todos están actualmente empleados. Además, 15 estudiantes realizaron un taller de geotermia en El Salvador, y un geólogo completó un diplomado allí, obteniendo la segunda mejor calificación. También hemos hecho intercambios con la Universidad de Cracovia. A partir de julio, hemos restablecido el laboratorio de petrografía con graduados locales capacitados en México. Nuestra meta es formar profesionales que respondan a las necesidades actuales de la industria minera, según nuestra realidad geoambiental como isla.
A lo largo de su carrera, ¿qué valor humano ha guiado su labor tanto en el servicio público como en la academia?
Mi valor fundamental es colaborar con los nuevos profesionales, transmitirles la honestidad como principio, y formar individuos que sirvan, no que exploten. En UTECO, la mayoría de los estudiantes son de escasos recursos y hacen grandes sacrificios para titularse. Dios me ha dado mucho a lo largo de los años, y devolver ese regalo es mi manera de agradecer. He trabajado más de 18 años en distintas instituciones del Estado, que ha contribuido significativamente a mi formación profesional en más de seis países. Hoy ocupo el cargo más alto en mi carrera como geólogo, y donde más puedo aportar es desde mi experiencia. Como servidor público, el valor que más he procurado fortalecer es la disciplina en el trabajo.