IV Edición REM: Recursos energéticos & mineros

MANIFIESTO COMPROMISO IBEROAMERICANO CON LA INVERSIÓN

Previamente a la sesión de clausura, Antonio Garamendi, presidente de CEOE/Secretaría Permanente de CEIB; Celso Juan Marranzini, presidente de CONEP (República Dominicana); y María Paz Jervis, presidenta de la Federación Nacional de Cámaras de Industrias de Ecuador, leyeron y entregaron un manifiesto iberoamericano de compromiso con la inversión a los jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, ante la presencia de S.M. el Rey, en el que se puso en valor el importante rol de las organizaciones empresariales y su firme compromiso con el crecimiento, la inversión y el desarrollo en la región.

Para que en Iberoamérica podamos alcanzar un verdadero desarrollo sostenible, es fundamental impulsar el crecimiento económico y para ello la inversión privada juega un papel fundamental.

Debemos recuperar el atractivo de nuestra región como destino de inversiones mundiales, que ha retrocedido un 7% en los últimos diez años en materia de inversión extranjera directa (IED). Para tal fin, debemos bregar por la libertad de empresa y la libertad económica, dos factores fundamentales para impulsar el desarrollo económico de nuestra región. Del mismo modo, debemos abogar por marcos normativos adecuados y estables, que faciliten de manera armónica las legítimas aspiraciones y anhelos de los distintos grupos de interés de nuestras sociedades, evitando ausencias o excesos.

Los flujos de capitales extranjeros se relacionan con la voluntad de permanencia de la empresa inversora en el país de destino; su interés en establecer encadenamientos productivos con la economía local; y la promoción de transferencia y diseminación de capacidades tecnológicas y de buenas prácticas de gestión. Todo ello, impactando de manera directa en la agenda global de desarrollo, especialmente en el ODS 09 (“Industria, innovación e infraestructura”) y en el ODS 17 (“Alianzas para lograr los objetivos”).

Para lograr este cometido, las inversiones no se deben regir solamente por criterios financieros y de maximización de beneficios, sino que deben tener en cuenta su impacto en el medioambiente y en el conjunto de la sociedad, sin resignar en solvencia.

En este camino, el sector público es un aliado y actor clave para impulsar y estimular la inversión, a partir de políticas públicas con visión de largo plazo y programas de fomento que generen entornos favorables. La colaboración público– privada es una estrategia eficiente para lograr el desarrollo, dando respuestas inmediatas a problemas urgentes y soluciones viables a grandes retos.

En opinión del sector privado, las inversiones no se deben regir únicamente por criterios financieros, sino que deben tener en cuenta su impacto en el medioambiente y en elconjunto de la sociedad, sin renunciar a la solvencia. Es esencial recuperar el atractivo de nuestra región como destino de inversiones mundiales, que ha retrocedido un 7% en los últimos diez años en materia de inversión extranjera directa, valoraron. Para ello, “debemos trabajar por la libertad de empresa y la libertad económica, dos factores fundamentales
para impulsar el desarrollo económico de la región. Hay que abogar, además, por marcos normativos adecuados y estables”, coincidieron.

Un nuevo pacto social, libertad de empresa y transformación digital.
El sector privado de Iberoamérica se comprometió a seguir apostando por sus países, por una mayor y mejor inversión que genere crecimiento y empleos de calidad. Abogaron por un nuevo pacto social, que promueva las alianzas público-privadas e implique a todos los actores con el desarrollo sostenible, sin dejar nadie atrás. “Nos comprometemos con la
defensa de los derechos de propiedad y la libertad de empresas; con asumir el reto de la transformación digital, mejorando la productividad, y competitividad y alentando la innovación y el emprendimiento; así como con la inversión en el desarrollo de capital humano, fomentando la formación y asistencia técnica”, subrayaron.

Los líderes empresariales de la región reconocieron también los desafíos que todavía hay en materia de infraestructuras y acordaron impulsar la colaboración en grandes proyectos que integren y conecten Iberoamérica. En lo referente a las brechas de género, coincidieron en promover una mayor integración de la mujer en el ámbito empresarial; destacaron también la necesidad de fomentar la transparencia y ética pública para alentar la inversión y mejorar la percepción de la confianza de las sociedades iberoamericanas.

Por último, desde el sector privado de Iberoamérica, se comprometieron a invertir en empresas y proyectos que generen un impacto positivo a nivel económico, social y ambiental, cuidando el medioambiente, la inclusión social y la transición energética.

 
 

Los aquí firmantes, en el marco del Encuentro Empresarial Iberoamericano, suscribimos el siguiente manifiesto:

1- Nos comprometemos a seguir apostando por los países de Iberoamérica, a través de una mayor y mejor inversión que aumente nuestro potencial de crecimiento y genere empleos de calidad.

2- Apostamos por un nuevo pacto social, que promueva las alianzas públicoprivadas y comprometa a todos los actores con el desarrollo sostenible, procurando retomar el crecimiento sin dejar a nadie atrás.

3- Nos comprometemos con la defensa de los derechos de propiedad y la libertad de empresas, instrumentos claves para reducir los costes de transacción, mejorar la asignación de recursos y estimular la innovación.

4- Asumimos el reto de la transformación digital de nuestra región, impulsando la mejora de nuestra productividad y competitividad, superando brechas y alentando la innovación y el emprendimiento.

5- Nos comprometemos a invertir en el desarrollo de capital humano, haciendo nuestro aporte en formación y asistencia técnica.

6- Reconocemos los desafíos en materia de desarrollo de infraestructuras y manifestamos nuestra disposición a colaborar en los grandes proyectos que integren y conecten Iberoamérica.

7- Reconocemos la existencia de significativas brechas de género que condicionan el desarrollo de nuestras sociedades y asumimos el compromiso de promover una mayor integración de la mujer en el ámbito empresarial, evitando toda forma de discriminación arbitraria.

8- Animamos a promover la transparencia y la ética pública y privada para alentar la inversión y mejorar la percepción de confianza de nuestras sociedades.

9- Nos comprometemos a invertir en empresas y proyectos que generen un triple impacto positivo -económico, social y ambiental- alentando el cuidado del medioambiente, la inclusión social y la transición energética.

10- Trasladamos un mensaje claro sobre el papel de las empresas en nuestras sociedades y en nuestra región, esta gran Iberoamérica de todos: sin iniciativa privada no hay desarrollo. Los empresarios no somos el problema, sino la solución.

23 de marzo de 2023 Santo Domingo, República Dominicana 

 

 

Fuente

CEIB