IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Nobel de Economía destaca el rol del mercado de valores de Panamá

Para el Nobel de Economía (1997) Robert Merton, el establecimiento de la Superintendencia de Mercados de Valores de Panamá (SMV) se ha traducido “en una efectividad que ha contribuido al liderazgo de Panamá y Centroamérica”.

“Vemos tasas de crecimiento muy significativas del 34,6% en las carteras administradas en las casas de bolsa y del 38,2% en la inversión de activos netos totales en las empresas, entre 2019-2022”, destacó Merton durante una presentación virtual que hiciera este martes en un evento por el XV Día del Inversionista, que organizó la SMV.

Según el economista, un sistema financiero que funcione bien es esencial para el crecimiento y desarrollo económico, porque demuestra compromiso con su misión de adoptar la renovación financiera para mejorar continuamente el sistema, a través de la reducción de costos y brindando mejores servicios. Sin embargo, aclaró que esto solo puede lograrse si tanto los consumidores como los proveedores que lo utilizan confían en el sistema.

Recordó que la regulación es una piedra angular para establecer esa confianza porque fija reglas, supervisa y promueve sus actividades. Para el mercado de valores, dijo, se traduce en un desarrollo de manera integrada, transparente y eficiente.

“Como reguladores, ustedes tienen la importante y desafiante tarea de optimizar las reglas prácticas que protegen a los inversionistas y emisores, y al mismo tiempo promover un entorno innovador para los proveedores de servicios financieros”, dijo Merton.

En este sentido, cree que las innovaciones regulatorias deben cultivar un triángulo de confianza repartido en tres partes: consumidor a proveedor, consumidor a regulador y regulador a proveedor.

Para este Nobel de Economía nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de la regulación para el buen funcionamiento del sistema financiero, así como la innovación para restaurar y fortalecer la confianza. Constató que “ciertamente las regulaciones deben revisarse periódicamente para detectar consecuencias no deseadas y fortalecer continuamente la confianza pública en el sistema”.