IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Disfraces de Halloween que sí asustan

Considerando que Frankenstein es una mezcla de humanos de distintas razas, lo cual hace que ya no parezca un disfraz sino un activista progre.

 

Considerando que El Hombre Lobo ya no tiene motivos para asustar a nadie porque casi todos los espacios del planeta ahora son pet friendly.

 

Considerando que disfrazarse de Drácula es asumir el rol de un señor que busca cuellos de doncellas, lo cual termina dejándolo a uno como un vulgar viejo verde.

 

Por todo esto, me he dado a la tarea de presentarles opciones de disfraces para que, en su próxima fiesta de Halloween, asuste más que ir al baño en medio de la madrugada y encontrar que no hay papel. Con usted, los últimos lanzamientos de la temporada:

 

Disfraz de factura de electricidad: aunque éste es efectivo si pone el monto en euros, la columna de consumo del mes bastante alta y la fecha de corte con el mismo día en que lo esté usando. Y si quiere asustar aún más, en medio de la fiesta baje todos los interruptores de electricidad del tablero principal y grite: “¡Se los advertí!”.

 

Disfraz de olla sucia con avena pegada: además de miedo, este disfraz pudiese provocar peleas entre las parejas de la fiesta cuando uno le diga al otro: “¡Igualita a la olla que me dejas todos los días en el fregadero!”. Eso sí, con este disfraz ni se le ocurra asustar a su pareja actual. Podría ocurrir algo horrible: que le den una olla sucia para que despegue la avena.

 

Disfraz de celular con batería en 2%: es un disfraz que cobra aún más vida si también dice: “¡Pirú!”. Aunque tenga presente que a las fiestas de Halloween asiste mucha gente buena. No vaya a ser que lo sorprendan enchufándole un cargador donde menos se lo espere.

 

Disfraz de fanático religioso: lo malo de éste es que usted no podrá ver si en realidad asusta, dado a que todo el mundo se mantendrá como a cinco metros de su persona. Aunque pasado un rato, el disfraz logrará el efecto buscado: todos rezarán (pero para que usted se largue).

 

Disfraz de tubo de crema dental vacío: aunque no respondemos si en la fiesta lo agarran entre varios y lo escurren, dicho disfraz asusta más si es vintage y hace el tubo como los de antes: metálico.

 

Disfraz de báscula: este disfraz asusta por completo si deja que las personas se le paren encima y usted les da un peso con veinte kilos de más. Aunque no respondemos si termina montándosele una persona de 200 kilos. Ahí el asustado será usted.

 

Disfraz de prueba de embarazo positiva: este disfraz hará que la fiesta acabe en un disturbio con bombas molotov si usted solo opta por asustar a las jóvenes solteras. Eso sí: evite usarlo si su pareja tiene un retraso. Otra vez, el asustado será usted.

 

Llegados a este punto, por favor me cuenta si decide usar alguno de estos disfraces en Halloween (y si gana algún concurso, me pasa una comisión por derechos de autor). Aunque si la situación económica y la agenda no le dan para estarse disfrazando, no importa. No vaya a ninguna fiesta. Y cuando le pregunten por qué faltó, usted simplemente responda: “Sí fui, pero no me viste porque estaba disfrazado del precio de la comida de hace dos años”.

Fuente

Reuben Morales