IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Expertos señalan de un 43 % de niños latinoamericanos expuestos a riesgos digitales

Los niños «se han convertido en un objetivo atractivo y vulnerable en el ciberespacio», advierte la nota, que indica que algunos bost conversacionales carecen de una verificación adecuada de la edad de los usuarios y de la información que proporcionan.

A modo de ejemplo, señala que se han identificado casos de adolescentes que piden dietas y planes de alimentación y el chatbot comparte recomendaciones al respecto, pero se trata únicamente de una recopilación aleatoria de información almacenada en internet, sin tener en cuenta los datos médicos.

También algunos chatbots admiten usuarios desde los 13 años sin necesidad de consentimiento parental, algo que Kaspersky ve «especialmente arriesgado porque los adolescentes pueden sentirse más cómodos compartiendo su información personal y detalles privados sobre sus vidas con este bot en lugar de con sus padres, quienes podrían orientarlos mejor y de una forma más segura».

Además, hay chatbots de Inteligencia Artificial (IA) diseñados para proporcionar «experiencias sexuales» a los adultos, pero para utilizarlos no se pide más que un correo electrónico y que se diga una edad, por lo que los menores pueden mentir y acceder a ellos.

De acuerdo con cifras de Kaspersky, a más de la mitad de los padres de familia en América Latina (58 %) les preocupa que sus hijos encuentren contenidos inadecuados.

Sin embargo, solo un 33 % están bien informado de cómo establecer herramientas o ajustes de control parental para supervisar la actividad de sus hijos en aplicaciones y sitios web o evitar contenidos inapropiados mediante filtros web y herramientas de búsquedas seguras.

Las recomendaciones de los expertos a los padres para minimizar los riesgos de sus hijos en el uso de chatbots y otras herramientas de IA pasan por educar sobre seguridad y privacidad en internet a fin de evitar que compartan información personal y por probar juntos los chatbots de IA si los menores sienten curiosidad, para así enseñarles cómo utilizarlos, los temas de los que pueden hablar y cuáles de estos programas deben evitar o utilizar.

También les aconseja supervisar el uso que sus hijos dan a sus dispositivos y qué aplicaciones o contenidos consultan, por lo que es mejor que los aparatos estén en áreas comunes de la casa, así como establecer una configuración de privacidad segura y soluciones de ciberseguridad.