IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Abre en Zamora Centro Arqueológico Arutam Wakam

Vasijas, restos de plantas y alimentos, monolitos, piezas metálicas, instrumentos para triturar roca y restos de metales, que datan de hace 7.000 años antes de Cristo, son varias evidencias arqueológicas que demuestran la riqueza, conocimientos y forma de vida de la cultura Machinaza, en la Cordillera del Cóndor, en Zamora Chinchipe.

Esos restos son ahora parte del centro de exhibición arqueológica Arutam Wakam - Espíritu de Nuestros Antepasados, que el 12 de diciembre abrió sus puertas tras 13 años de un programa de investigación arqueológica. Se llevó a cabo en una franja ubicada entre la margen izquierda del río Machinaza y la margen izquierda del río Zamora, en la zona de la mina aurífera Fruta del Norte (FDN).

Las evidencias arqueológicas han permitido entender las formas de vida y los modelos de asentamiento de los pueblos en la región suroriental del país. Dan cuenta del periodo Paleoindio-Precerámico (7.000 años a.C.) hasta el periodo de Integración (1.500 d.C.). Se verificó a través de dataciones de carbono 14 aplicadas en las muestras recuperadas.

Según los investigadores, en la región sur oriental del país hubo una estructura social en la que se desarrollaron actividades de agricultura, hilandería, minería, ritualidad e intercambio interregional de productos.

¿Dónde está ubicado?

Arutam Wakam se encuentra en la Estación Experimental El Padmi de la Universidad Nacional de Loja (ANL), ubicada en la parroquia Los Encuentros, cantón Yantzaza, en la provincia amazónica de Zamora Chinchipe.

¿Quién apoya el programa?

El programa de investigación, que empezó en 2010, se desarrolló con el soporte financiero de la empresa canadiense Lundin Gold, operadora de FDN, la autorización y control técnico del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural Zona 7 y el trabajo técnico de la empresa de Investigación Arqueológica y Cultural Maria Aguilera (INVACMA).

Más de 200 personas entre ciudadanos de la localidad, arqueólogos, historiadores, antropólogos, geólogos, restauradores, geógrafos, paleontólogos, biólogos, ingenieros de varias ramas, entre otros, trabajaron para recuperar, conservar el patrimonio histórico y abrir las puertas del centro arqueológico, un aporte para la provincia y el país entero.

¿Qué tiene el centro?

El Centro incluye dos salas: la de la Cultura Machinaza, que contiene 74 piezas arqueológicas únicas, y el centro de información Fruta del Norte, con información de cómo se descubrió el yacimiento y la forma en que opera la única mina aurífera de gran escala en producción en Ecuador.