IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Panamá: busca imitar el éxito del café Geisha con su Cacao

En un contexto mundial marcado por los altos precios del cacao, (por primera vez a punto de superar los 6 mil dólares la tonelada) Panamá aprovechó la feria de cacao y chocolate más importante del mundo; Chocoa en Ámsterdam (a la que asistieron 2500 profesionales) para perfilarse como un proveedor seguro de este rubro. La producción de cacao de este país, que alcanza unas 500 mil toneladas ha sido de las pocas que no ha sido afectadas por las lluvias del fenómeno El Niño que han mermado la producción en África, el primer productor y en el resto de los países en América.

La ubicación estratégica de este país también ha favorecido su posición en el mercado mundial, sus costos logísticos son de los pocos que pueden verse reducidos dado la infraestructura con la que cuenta. Además, los productores están decididos a imitar la experiencia con el famoso “café geisha” que ha alcanzado precios jamás registrados para el café de especialidad.

Jaime Pérez, director de Bocao, una de las marcas centradas en la transformación de semillas de la región de Boca del Toro y Chiriquí, comentó que Panamá busca ofrecer tanto semillas de cacao de origen único y trazable, como materias primas: licor, manteca y polvo, además de productos terminados. “El cacao y el chocolate de Panamá es una novedad que comienza su exportación mundial en un momento ideal porque el mercado está más maduro en cuanto a las variedades premium de algunos productos. Con la café geisha ya Panamá tiene un nombre en este sector que buscamos imitar con el cacao y con productos terminados como chocolate que podemos enviar directamente del país a los anaqueles, eso representa una ventaja competitiva enorme”.

Otra de las ventajas es lo relativo a las certificaciones conseguidas por los productores de cacao como los de la Cooperativa Bocatoreña S.L, cada vez más requeridas por el mercado europeo. Manuel Palacios que dirige esta organización que engloba más de 1400 pequeños productores comentó: “llevamos más de 70 años produciendo cacao y dado el número de socios pudimos centrarnos en conseguir certificaciones como la CR- Bio-03, la PA-BIO-116 y la más actual la Kiwa BCS”. Todas estas convenientes en el medio del nerviosismo causado por el Reglamento (UE) 2023/115, que restringirá las importaciones en materias primas y productos derivados que hayan aprovechado la deforestación para su producción.

Palacios agregó: “hemos estado consciente de la preservación de la naturaleza que nos permite el cultivo del cacao desde nuestra fundación, de hecho, para nosotros también es un tema que involucra lo cultural: nuestra cooperativa está compuesta en más de un 90% por descendientes de los Gnabes, pueblos indígenas originarios. A través del cultivo del cacao, conservamos no sólo un área de más de 4 mil hectáreas, la correspondiente a la región Bocas del Toro sino también sus tradiciones”.

La reforestación forma parte de la ecuación del cacao de Panamá, de hecho, en Chocoa 2024 estuvieron presente representantes de Forest Finance, como su director Jan Fockele. Esta empresa alemana está justamente dedicada a la recuperación de los llamados “bosques mixtos biodiversos”, en su caso están centrados en las regiones de Chiriquí, Veraguas y Darién. Justo han aprovechado el contexto de esta feria, para anunciar el proyecto agroforestal de 180 hectáreas que comenzaron en 2021 en la Comunidad Nuevo Paraíso en la zona de Almirante y que no sólo los ha posicionado como una empresa líder que permite a sus socios invertir en proyectos de conservación, sino que además, han destacado que el cacao que se produce en estos entornos también puede conseguir premios que resalten su calidad y sabor: la prueba el bronce con el que se alzaron en los Cocoa of Excellence de este año.

Yesilka Caballero, la representante de Propanamá, la autoridad para la atracción de Inversiones y Promoción de las Exportaciones de este país comentó que la inversión en Chocoa 2024, busca no sólo dar a conocer a Panamá como un destino con producción estable y certificaciones internacionales, también como un país que invierte en el sector local. Al respecto Caballero ha recalcado: “en el país tenemos de aliados a la FAO, así como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y el Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá que nos permite brindar capacitaciones permanentes, la idea es que cada vez más empresas puedan exportar sus productos, al tiempo de que sus centros de postcosechas y sus entornos se fortalecen”.

Panamá además no sólo ofrece la posibilidad de exportar granos y materias primas, el chocolate es uno de sus fuertes. Pequeñas fábricas en diferentes puntos del país y especialmente la garantía del cumplimiento de la cadena de frío, han hecho que barras y confecciones puedan salir de ese país directo al mercado europeo. Yoshiris Peña, directora de Oro Moreno una empresa dedicada a la transformación desde el grano hasta la bombonería fina comentó: “Hasta hace poco los turistas que nos visitaban no tenían un producto con nuestro cacao que pudieran llevarse, ahora, tenemos productos no sólo en las tiendas, sino en el aeropuerto incluso en la clase ejecutiva de aerolíneas como Copa Airlines. Hemos conseguido vencer el tema de las altas temperaturas para dar a degustar un chocolate que habla de sabores locales y además de conservación de la biodiversidad, de hecho, nuestro emblema de marca es la ´rana dorada´ (hecha en chocolate) especie endémica de Panamá, en peligro de extinción”.