IV Edición REM: Recursos energéticos & mineros

Little Island, derroche de arquitectura paisajística en New York

Es una isla flotante que exhibe el profesionalismo de un equipo multidisciplinario en las ramas de la Arquitectura Técnica, Paisajística e Ingeniería Eléctrica y Estructural. Desde las seis de la mañana se lo puede visitar, su entrada es gratuita, no se requiere de reservas y se sugiere hacerlo antes del mediodía para evitar aglomeración de personas.

La capital del mundo es uno de los destinos predilectos para grandes y pequeños. De los encantos de New York se disfruta en familia, con amigos o solo, dependerá de cada personalidad el escoger cómo entretenerse en espacios naturales gratuitos y otros pagados.

Si la caminata y el disfrute de la naturaleza es lo suyo, debe visitar Little Island, el parque flotante público ubicado a la altura de la calle 13 y del barrio Chelsea. Frente al parque hay mucho tráfico por lo que es mejor tomar la calle 14, mucho más segura y amigable para el peatón o ciclista.

Actitud, piernas firmes y las ganas de conocer son los requerimientos para disfrutar de los destinos turísticos de la ciudad de New York. Personalmente creo que una vivencia turística internacional es mejor vivirla con la familia, dado que le sacarán mejor provecho al tiempo y a la ubicación.

Río Hudson

El río Hudson es un elemento natural clave en esta ciudad, sobre sus aguas se encuentra el Little Island revestida de la naturaleza y muchos desniveles. Cuando uno pisa su suelo, este se mueve, creando una sensación de adrenalina y curiosidad; estar dentro de esta isla flotante ubicada en Meatpacking District, Chelsea, Nueva York-Estados Unidos es una experiencia que pareciera transportarnos al mundo avatar, es decir un mundo creado, placentero y fantástico.

La pequeña isla (Little Island) abraza a 132 tulipanes de hormigón, que desde lejos parecieran flores gigantes o tacones de zapatos de mujer, en fin, cada ojo le dará la forma deseada.  Estas macetas tulipán de gran tamaño acogen al mirador norte, este y sur, el anfiteatro y el The Play Ground donde los food trucks son la salvación para los sedientos y hambrientos turistas. En estos carritos de vivos colores y toques artísticos muy urbanos encontrará sándwich, bebidas frías y calientes, siendo las preferidas: cerveza y café. En el The Play Ground hay variedad de mesas y sillas donde se puede comer con tranquilidad, no es una obligación comprar los alimentos en este lugar,  si prefiere puede llevar comida preparada.

Con la paz que da la naturaleza y una buena comida se puede admirar la ciudad de los rascacielos y el muelle que el 18 de abril de 1912 acogió a las personas que sobrevivieron al Titanic. Así este muelle no solo ofrece un buen ambiente sino también una parte de la historia que identifica a los pueblos dándoles memoria e identidad.

Naturaleza y arte en la isla flotante

Con recursos públicos y privados se construyó este parque fluvial con más de seis kilómetros, 540 metros de camineras,  420 escalones de madera que permiten experimentar la belleza de un paisaje montañoso rodeado por las aguas frías del Hudson. A está descripción hay que adherir a las 35 especies de árboles, 65 especies de arbustos y 290 variedades de pastos, plantas enredaderas y bulbos seleccionados técnicamente para cuidar y preservar la vida. La fragancia de las plantas y la magia de sus colores permite a las aves y a los polinizadores hacer su trabajo, mientras que los admiradores de la obra maestra del Arquitecto de la Vida podemos acostarnos en el césped a observar cada detalle de este mágico y especial lugar de los Estados Unidos de América.

Desde el anfiteatro con capacidad para 700 personas se puede apreciar la belleza de las ciudades de Manhattan de New York; Hoboken y Jersey City del estado de New Jersey.

El recorrido por todo el parque flotante se lo puede hacer en una hora, pero no está por demás sacar tiempo para disfrutar del arte vivo en las ramas de la danza, el teatro, la comedia y la música; estas presentaciones son gratuitas y en distintos horarios.

Biólogos, arquitectos, artistas audiovisuales, comunicadores, influencer, ingenieros y turistas se toman el tiempo necesario para fotografiar todo cuanto está al alcance de sus manos y ojos. Desde diferentes perspectivas y con sofisticadas cámaras fotográficas y celulares de alta gama registran la belleza de los rascacielos, la naturaleza, el muelle, las personas, la vida…esos instantes que son únicos e irrepetibles.

Datos técnicos de Little Island

Little Island es una aventura que vale la pena vivirla, tiene 9712,45 metros cuadrados. Fue diseñado en el 2014 y se inauguró en 2021. Un lugar ideal para disfrutar en familia.

Los neoyorquinos y quienes han sentido la suavidad de la textura del piso de la isla flotante que emerge de las aguas del Hudson saben que este espacio artístico natural es un regalo que brinda felicidad, una emoción o sentimiento al alcance de todos. Estar en el Little Island es una aventura que vale la pena vivirla, tiene 9712,45 metros cuadrados y no fue un proyecto fácil, pasó por muchas complicaciones. Aunque fue diseñado en el 2014, recién se empezó su construcción dos años después. Para el 2021 estuvo listo uno de los proyectos más hermosos que tiene New York.

Las macetas tulipán siguieron el patrón pentagonal repetitivo de Mosaico del Cairo a fin de lograr una apariencia irregular. Así sobre estas macetas de 6,10 metros de diámetro y de 75 toneladas cada una, se fue dando forma a los pétalos de flores de hormigón que en conjunto conforman la estructura de la superficie del parque flotante, admirado y amado por propios y extraños.

De una tragedia una obra de arte

El parque flotante ideado y financiado por el magnate Barry Diller restauró el muelle 54 destruido en el 2012 por el huracán Sandy, entonces es evidente que de una tragedia se puede edificar una obra de arte que exhibe la naturaleza en todo su esplendor y majestuosidad.

Buenas costumbres

Al interior del parque flotante no hay basura, los turistas del mundo han entendido que espacios públicos que fusionan arte y arquitectura se pueden mantener con esa responsabilidad ambiental de cuidar y mantener limpio los lugares por donde se transita. Las baterías sanitarias se mantienen limpias y eso, es un claro ejemplo de cultura y buenas costumbres que deben copiarse y replicarse. La cordialidad, la empatía y la amabilidad son valores claves para una sana convivencia en la que no importa el idioma sino más bien los códigos de convivencia y buenas costumbres que dejan en alto la bandera de donde provengamos.

Desde mi punto de vista, en la capital del mundo, la gente se siente bien y disfruta de la felicidad dado que hay libertad para vestir y hacer lo que uno considere correcto, no hay murmuraciones, criticas, a excepción de algunos latinos que pierden el tiempo en cosas vanas como chismes de pasillo que incendian hogares, pueblos, ciudades.

Caminar, patinar o pedalear

En este muelle que a diario se baña con las aguas del Hudson se puede caminar, patinar o pedalear sin que nadie moleste el espacio del otro. Esta experiencia es completa con el disfrute de esculturas de arte de gran formato, que fueron pensadas para el registro de una especial fotografía, una alternativa perfecta camino hacia el parque flotante o de regreso hacia la terminal de transporte público donde culmina el paseo en la ciudad que nunca duerme.