IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Piden llamar atención a gigantes de comercio electrónico ante proliferación de almacenes contaminantes

íderes electos y portavoces de organizaciones ambientales de Nueva York, levantaron el lunes 8 de abril su voz frente al Concejo Municipal para empujar la inclusión de regulaciones para los almacenes de última milla en la Enmienda al Texto de la Zonificación para Oportunidades Económicas (ZEO). Actualmente se discuten modificaciones en el esquema de permisos para instalar industrias y comercios en las diferentes localidades de los cinco condados.

Estos cambios tratan de adaptarse al proyecto ‘Ciudad del Sí’ (COYEO), planteado por la administración de Eric Adams, para reducir las emisiones de carbono. Pero para muchos expertos en temas de contaminación, está propuesta está incompleta.

La pelea de la coalición ‘Última Milla‘ (LMC) conformada hace un par de años, tiene un objetivo gigantesco: nada menos que la Ciudad imponga fuertes regulaciones a los almacenes de empresas como Amazon y Fedex, que se diferencian de los tradicionales, por el alto volumen de carga y descarga de productos.

Este tipo de instalaciones, cuya actividad sigue creciendo de forma meteórica en la Gran Manzana, al ritmo de la popularidad del comercio electrónico, no se distinguen en los códigos de zonificación C8 y básicamente se pueden construir en todas las áreas comerciales y manufactureras.

Entre otras normas, la enmienda que impulsa LMC, es que las empresas de comercio electrónico den prioridad a métodos menos perjudiciales de entrega de bienes, como el uso de vías fluviales, ferrocarriles, bicicletas y fundamentalmente que migren al uso de vehículos eléctricos.

“Si bien el Proyecto Ciudad del Sí representa un paso significativo en la dirección correcta, su forma actual, no logra enfrentar un elefante en la sala: la necesidad urgente de regular las instalaciones de distribución de última milla. Las audiencias del Subcomité de Franquicias y Zonificación del Concejo Municipal que inician esta semana, brindan una oportunidad importante para dejar claro por qué este proyecto debe abordar sobre los efectos de estas mega instalaciones”, manifestó la concejal de Brooklyn, Alexa Avilés, una de las principales impulsoras de estas regulaciones.


La concejal puertorriqueña recordó que si bien las compras en línea ofrecen comodidad y opciones incomparables, han desatado una avalancha de desafíos logísticos y ambientales.

Más permisos

Las enmiendas al texto de zonificación de la Ciudad de Sí, actualmente incluye una disposición de “permiso especial” que solo aborda los impactos de instalaciones de distribución en zonas comerciales, muchas de las cuales están ubicadas en los barrios más ricos. 

Específicamente, los activistas sugieren que un “almacén grande de última milla” de 50,000 pies cuadrados o más, requiera de un Plan de Planificación Urbana y Permisos Especiales. 

De acuerdo con un comunicado compartido por LMC, “se han planificado o desarrollado aproximadamente 16,3 millones de pies cuadrados de almacenes de comercio electrónico en la ciudad de Nueva York, predominantemente agrupados en Brooklyn, el Bronx, Staten Island y Queens”.

Además, aseguran los expertos, que se están construyendo al menos ocho almacenes en los vecindarios mayoritariamente afrodescendientes y latinos de Brooklyn de Sunset Park y Red Hook, donde casi el 100% de los niños menores de 5 años, viven a una distancia de 0.5 millas de un almacén.

Los datos de monitoreo del aire muestran que estos vecindarios, ya tienen altos niveles de partículas contaminantes.

“El enfoque de la propuesta de la Ciudad, sobre instalaciones más pequeñas es crucial, pero pasa por alto las instalaciones más grandes, muchas de las cuales superan el millón de pies cuadrados, que funcionan las 24 horas del día, contribuyen sustancialmente a congestión vehicular, riesgos de seguridad y preocupaciones ambientales en los barrios más pobres”, concluyeron en sus alocuciones en el Concejo Municipal voceros de esta coalición ambiental.

La ciudad de Nueva York adoptó la resolución de zonificación vigente, en 1961, cuando ni siquiera se soñaba con la irrupción del comercio electrónico.

“Si bien el mundo que nos rodea ha experimentado profundas transformaciones económicas y tecnológicas, nuestros códigos de zonificación no han logrado seguir el ritmo. Durante demasiado tiempo, nuestra ciudad ha carecido de una planificación coherente. Esta desconexión ha dejado a muchas comunidades luchando por adaptarse a las realidades del siglo XXI”, compartió Kevin García, portavoz de la Alianza de Justicia Ambiental de NYC.

¿Qué dicen las empresas tecnológicas?

Para reducir las emisiones, algunas gigantes tecnológicas y de transporte de paquetes han planteado que tienen proyectos proambientales para las próximas décadas.

En el caso específico de Amazon, ha dicho a medios nacionales, que planea desplegar 100,000 camionetas de reparto eléctricas en todo el país para 2030. 

En el caso de Fedex, en un comunicado expone de manera general que “entre 2009 y 2022 nuestro volumen promedio de paquetes diarios creció un 142%. Incluso con ese increíble crecimiento, redujimos la intensidad de nuestras emisiones de carbono, en casi un 49 % en términos de ingresos durante ese mismo tiempo”.

El dato:
76% de los camiones que distribuyen mercancía de las empresas de comercio electrónico funcionan con motores diésel, que emiten más niveles de partículas poderosamente contaminantes de nitrógeno y óxidos, si se compara con motores de gasolina, de acuerdo con datos compartidos por LMC.