IV Edición: Recursos energéticos & mineros

Panorama de la inclusión financiera de las mujeres en Panamá

El desarrollo integral de la economía de los países depende en gran medida de la inclusión financiera de sus ciudadanos. Por ese motivo considero que es importante reflexionar sobre la desigualdad existente entre hombres y mujeres en esta materia. 

Quisiera destacar que la inclusión financiera es clave para la participación de las personas en actividades económicas formales, como el empleo remunerado y el emprendimiento, a su vez fortalece el empoderamiento de estos en la toma de decisiones financieras de manera autónoma y fundamentada. 

A nivel general, la inclusión financiera de las mujeres ha mostrado avances significativos. Sin embargo, todavía persisten barreras que limitan su acceso a servicios financieros en diversos sectores, lo que afecta su participación y progreso económico.

Esto se hace más evidente en países latinoamericanos, donde situaciones como la pandemia y la incertidumbre económica y social de los últimos años, ocasionó un estancamiento en muchos de los indicadores de brechas de género. Como lo indica el Banco Mundial, las mujeres se ven particularmente afectadas ante este tipo de eventualidades, y esto termina generándoles más barreras que impiden su acceso al sistema financiero formal. 

Si nos enfocamos en el caso de Panamá, es alentador observar un progreso en la inclusión financiera de las mujeres. El país ha alcanzado un notable hito al posicionarse como el segundo país en la región con mayor proporción de mujeres incluidas financieramente, con un índice del 33%, justo detrás de Argentina. Así lo demuestra el reciente estudio de Credicorp sobre las brechas de género en la inclusión financiera, que proporciona una visión detallada sobre los desafíos que enfrentan los diversos grupos de mujeres en este campo. 

Pese a ello, es importante mencionar que aún existen desafíos que deben abordarse. Por ejemplo, aunque Panamá destaca con el mayor índice de mujeres que poseen billeteras móviles, solo el 61% de ellas las utiliza, en contraste con el 74% de los hombres. Esto puede deberse a la brecha en la educación financiera que tienen sobre el producto, la falta de seguridad que perciben sobre el mismo, entre otros factores. La digitalización y esencialmente la billetera móvil se han convertido en un vehículo clave en la inserción de las personas en el sistema financiero por lo que impulsar su uso en las panameñas es vital. 

Ahora, considerando la conexión entre la educación y la inclusión financiera que muestra el estudio, es esencial enfocar iniciativas que promuevan este factor en las mujeres del país. Estoy convencida que brindándoles las habilidades necesarias para utilizar de manera efectiva las herramientas financieras, estaremos contribuyendo a su inclusión en el sistema. Cabe mencionar que las iniciativas requieren un enfoque integral que combine políticas gubernamentales efectivas, iniciativas del sector privado y programas de empoderamiento de la mujer para eliminar las barreras legales y culturales que impiden su participación plena en la economía formal. 

Desde mi rol como líder del Programa de Equidad de Género en Credicorp, trabajo en analizar esta situación en distintos países de la región, y creo firmemente que hay varias medidas que debemos tomar las organizaciones para acelerar la inclusión de las mujeres en el sistema financiero formal. Por ejemplo, diseñar políticas internas que fomenten la eliminación de sesgos inconscientes, la creación de programas de mentorías para mujeres (e idealmente mixtos), la promoción de mujeres a roles de liderazgo y la adopción de políticas de remuneración equitativa. Y esto solo debería ser el principio. Este trabajo debe ir acompañado desde el frente comercial, sin duda alguna. 

Finalmente, quisiera recalcar que Panamá tiene un gran potencial para avanzar hacia una mayor igualdad de oportunidades económicas y financieras para todos sus ciudadanos, sin distinción de género. Al superar la brecha de inclusión financiera entre géneros, podemos sentar las bases para un futuro más próspero y equitativo en toda la región.