IV Edición REM: Recursos energéticos & mineros

Navegando por la salud mental como líder en responsabilidad social corporativa

En el clima siempre cambiante de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), los profesionales a menudo se encuentran defendiendo incansablemente a otros y defendiendo causas complejas mientras se esfuerzan por lograr un cambio positivo. Sin embargo, en medio de sus nobles esfuerzos, es fácil pasar por alto un aspecto crucial: su propio bienestar.

En mayo de este año, como parte del reconocimiento del Consejo de Voluntarios Corporativos (CVC) de Atlanta del Mes de Concientización sobre la Salud Mental, nuestro comité de programa organizó un evento especial titulado "No dejes que tu corazón se lance". Este programa fue codiseñado y patrocinado por Kaiser Permanente, miembro y socio de CVC desde hace mucho tiempo. El objetivo era simple pero profundo: recordar a los profesionales de la RSE la importancia de nutrir sus propios corazones y mentes, incluso cuando se dedican a elevar a los demás.

El evento contó con un elenco diverso de oradores, cada uno de los cuales ofreció ideas únicas y consejos prácticos. La entrenadora de atención plena y bienestar, Brianna Goebel , guió a todos a través de un ejercicio de respiración transformador, guiando la atención hacia la cabeza, el cuerpo y, lo más importante, el corazón. Su sesión sirvió como un poderoso recordatorio de hacer una pausa, respirar y realinearnos cuando el estrés amenaza con abrumarnos.

La Dra. Mary M. Pike, Psy.D facilitó debates interesantes entre los asistentes, alentando a todos a explorar sus emociones y conectarse con sus compañeros en un nivel más profundo. Fue una valiosa oportunidad para reconocer y validar los sentimientos individuales en una comunidad solidaria.

La chef Asata Reid compartió su experiencia sobre la profunda conexión entre la comida y la salud mental, subrayando la importancia de nutrir nuestro cuerpo con ingredientes saludables. Su refrescante receta de ensalada tailandesa de pepino y quinua tentó las papilas gustativas y sirvió como un gesto simbólico de cuidado personal a través de una alimentación consciente. 

Mientras reflexionamos sobre este enriquecedor evento, nuestra esperanza es llevar adelante las lecciones aprendidas y priorizar nuestro bienestar mental en nuestro viaje de servicio y defensa. Al nutrir nuestros corazones, nos fortalecemos para seguir generando un impacto positivo en el mundo, una acción compasiva a la vez.