La digitalización del sector financiero ha impulsado la inclusión y movilidad social
Examina los retos económicos, el impacto de la tecnología y la competitividad empresarial
Erik Escalona Aguilar
En un contexto económico global caracterizado por la incertidumbre y la constante transformación digital, el rol de los expertos en economía y administración se vuelve crucial para entender las tendencias que marcarán el futuro de la región. Erik Escalona Aguilar, con una destacada trayectoria académica y profesional, aporta una visión fundamentada sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan los mercados emergentes en Latinoamérica.
Doctorando en Derecho y Administración de Empresas en la Universitat de Lleida, Escalona también cuenta con un Master of Arts en International Political Economy and Development de la Fordham University y diversos másteres en economía aplicada y dirección empresarial. Su experiencia en el análisis de políticas públicas, eficiencia empresarial y transformación digital en el sector financiero lo posiciona como un referente en la discusión sobre el crecimiento económico de la región.
En su análisis sobre las perspectivas económicas para 2025, Escalona enfatiza que Latinoamérica enfrenta retos tanto internos como externos. Entre los factores internos, destaca el crecimiento económico rezagado, la inflación post pandemia y la necesidad de fortalecer las instituciones. A nivel global, señala la influencia de riesgos geopolíticos, la desglobalización y el cambio climático como elementos que incidirán en la estabilidad económica de la región.
El experto también aborda el impacto de la digitalización en la inclusión financiera. Si bien la tecnología ha facilitado el acceso a la banca y a servicios financieros, Escalona advierte que las brechas digitales pueden profundizar la desigualdad.
En cuanto a la eficiencia empresarial en la región, resalta la diferencia entre el desempeño de las empresas públicas y privadas. Su investigación, en colaboración con el Dr. Eduardo Saavedra, evidenció las ineficiencias en empresas estatales, particularmente en el sector de la televisión abierta en Chile. Destaca que reducir costos de transacción y mejorar la gobernanza corporativa podría fortalecer la competitividad de estos sectores.
El crecimiento exponencial del sector fintech en Latinoamérica también fue parte del análisis de Escalona. Con un aumento del 340% en la cantidad de empresas de tecnología financiera entre 2017 y 2023, las fintech han generado mayor acceso a servicios financieros. No obstante, menciona que los principales desafíos continúan siendo la regulación y la madurez del ecosistema digital.
Sobre la sostenibilidad empresarial, destaca el papel clave de las universidades y centros de investigación en la generación de sinergias entre academia, empresa y gobierno. En su rol como Director de la Escuela de Administración y Negocios en la Universidad Bernardo O’Higgins, ha impulsado planes de estudio alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para formar profesionales con una visión integral de la economía sostenible.
También reflexiona sobre los principios que han guiado su trayectoria profesional, destacando la ética y la disciplina como valores fundamentales, resaltando la importancia del ejemplo y los valores transmitidos por su familia.

Desde su experiencia en economía aplicada a políticas públicas, ¿cuáles considera que serán los principales desafíos económicos para Latinoamérica en 2025 y qué sectores podrían liderar el crecimiento?
Los principales desafíos económicos que Latinoamérica debe superar son tanto internos como externos. A nivel interno, es fundamental mejorar el bajo crecimiento registrado en los últimos años, controlar la inflación post pandemia, fortalecer la seguridad y la paz social, consolidar las instituciones y reducir la desigualdad. En el plano externo, se requiere mitigar los impactos de riesgos geopolíticos, conflictos comerciales, desglobalización, migración, cambio climático y el acelerado avance tecnológico.
En el contexto de la transformación digital del sector financiero, ¿qué impacto ha tenido la digitalización en la reducción de la desigualdad económica en la región?
La digitalización del sector financiero en Latinoamérica ha facilitado el acceso a la banca y a los servicios financieros, lo que ha impulsado la movilidad social y ha contribuido a la reducción de la desigualdad. Además, ha generado nuevas oportunidades de empleo y acceso a plataformas educativas, favoreciendo así el desarrollo de sectores tradicionalmente excluidos. No obstante, también plantea desafíos, como la brecha digital, que sigue siendo un obstáculo significativo para quienes no tienen acceso a la tecnología.
Usted ha investigado sobre la eficiencia de empresas públicas y privadas. Según sus hallazgos, ¿qué sectores en Latinoamérica presentan una mayor brecha de eficiencia y qué reformas podrían mejorar su competitividad?
En un estudio reciente sobre la eficiencia de empresas públicas y privadas en la televisión abierta en Chile, se identificaron brechas significativas en términos de rentabilidad, liquidez y costos operacionales. En el contexto latinoamericano, estas disparidades suelen ser más evidentes en el sector público y en los mercados laborales, lo que impacta negativamente en la competitividad. Para mejorar esta situación, las reformas deberían centrarse en reducir ineficiencias y costos de transacción, asegurando al mismo tiempo la participación de los actores clave y el fortalecimiento de los marcos institucionales.
Las fintech han crecido exponencialmente en América Latina, pero aún enfrentan desafíos regulatorios y de inclusión financiera. ¿Cuál ha sido su impacto en la economía regional y cuáles son sus principales barreras de crecimiento?
El sector fintech ha experimentado un crecimiento sin precedentes en América Latina, con una expansión acelerada en los últimos años. Sin embargo, su impacto aún se ve limitado por un ecosistema en proceso de maduración, lo que restringe su alcance económico inmediato. La adopción de estas tecnologías sigue siendo desigual debido a las brechas socioeconómicas y la falta de marcos regulatorios sólidos. Si bien las fintech representan una oportunidad clave para la inclusión financiera, es necesario superar estas barreras para maximizar su potencial.
Dada su experiencia académica y en investigación, ¿cómo pueden las universidades y centros de estudios contribuir a mejorar la sostenibilidad empresarial y la formulación de políticas económicas en la región?
El fortalecimiento de la colaboración entre la academia, la empresa y el Estado es fundamental para generar sinergias que impulsen el desarrollo sostenible en sus tres pilares: ambiental, social y económico. La transferencia tecnológica juega un papel clave en este proceso, al igual que la incorporación de planes de estudio alineados con los objetivos de sostenibilidad. Desde nuestra universidad, hemos implementado estos enfoques de manera transversal, garantizando que los futuros profesionales estén preparados para enfrentar estos desafíos. Además, es crucial asegurar presupuestos adecuados y reducir la inercia institucional que frena la implementación de cambios efectivos.

En cuanto al futuro de la banca digital, ¿cuáles son los principales riesgos y oportunidades que deben considerar los inversores y reguladores en América Latina?
En términos de riesgos, la naturaleza digital de los servicios financieros los hace vulnerables a amenazas de ciberseguridad, lo que exige la implementación de marcos regulatorios sólidos. Asimismo, el rápido avance de la tecnología puede superar la capacidad de los reguladores, generando vacíos normativos que pueden afectar la estabilidad financiera. La protección de los consumidores frente a fraudes y violaciones de datos también es un aspecto crítico.
Por otro lado, las oportunidades incluyen una mayor competencia en el sector bancario, lo que mejora los servicios y reduce costos para los consumidores. La implementación de sistemas de finanzas abiertas puede facilitar el acceso a una mayor variedad de productos financieros y beneficiar a poblaciones no bancarizadas, a través de la expansión de la banca móvil y los neobancos.
¿Cómo pueden las políticas públicas fomentar un equilibrio entre la innovación tecnológica y la estabilidad financiera en los mercados emergentes?
Las políticas públicas deben establecer un marco normativo que fomente la innovación tecnológica sin comprometer la estabilidad financiera. Para lograr este equilibrio, es esencial que las regulaciones protejan a los consumidores y al mismo tiempo sean lo suficientemente flexibles para no desalentar los avances tecnológicos. Un enfoque integral permitirá que los mercados emergentes aprovechen los beneficios de la transformación digital sin generar riesgos sistémicos.
Más allá de su labor académica y de investigación, ¿qué valores o principios personales lo han guiado en su trayectoria profesional y cómo los aplica en su trabajo diario?
La ética y la disciplina han sido pilares fundamentales en mi carrera profesional. Estos valores han sido clave para alcanzar buenos resultados y encontrar satisfacción en cada proyecto en el que me involucro. Sin duda, estos principios tienen su base en la educación y el ejemplo de mis padres, quienes siempre me inculcaron la importancia del trabajo bien hecho y la integridad profesional.