Revolución igualitaria

La revolución tecnológica ha impulsado el crecimiento de las fintechs y la innovación en STEM, pero sigue existiendo una marcada brecha de género en estas áreas. Aunque en América Latina y el Caribe las mujeres representan 4 de cada 10 graduados en STEM, su participación en el ámbito laboral es menor al 50%, y en sectores como el desarrollo de software apenas alcanzan el 9%. Esta situación limita el potencial de innovación y crecimiento en la región. Estudios indican que, cuando al menos el 30% de los cargos directivos son ocupados por mujeres, el retorno sobre los activos de las empresas puede mejorar hasta en un 24,6%.

Para cerrar esta brecha, las empresas deben implementar programas de mentoría, espacios de capacitación especializada, reclutamiento con enfoque en diversidad y políticas de ascenso equitativo. Un ejemplo es Puntonet, una de las principales empresas de telecomunicaciones en Ecuador, que ha logrado alcanzar un 30% de participación femenina en un sector tradicionalmente dominado por hombres. Su CEO, Katherin Miño, resalta que no basta con abrir espacios, sino que es esencial proporcionar a las mujeres las herramientas, el apoyo y las oportunidades para crecer y liderar. Estas iniciativas no solo mejoran la contratación, sino que también enriquecen la cultura organizacional, fortaleciendo la innovación y promoviendo un futuro.