Tecnología con propósito
Chile enfrenta un momento clave en su sistema de salud con la entrada en vigor de la Ley de Interoperabilidad de Fichas Clínicas y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial (IA). Por primera vez, se cuenta con una hoja de ruta legal y tecnológica para superar la fragmentación de los datos clínicos y avanzar hacia un sistema más eficiente y centrado en las personas. Actualmente, más de 2.5 millones de personas están en lista de espera y más de 77 mil garantías GES están retrasadas, reflejando una crisis estructural agravada por la desconexión entre sistemas de información.
La falta de interoperabilidad obliga a duplicar exámenes, manejar antecedentes en papel y tomar decisiones sin una visión completa del paciente, generando ineficiencias y riesgos. La experiencia internacional, como la de UCHealth en EE. UU., muestra que integrar sistemas y roles de apoyo puede mejorar la eficiencia y liberar tiempo para el cuidado directo. En Chile, aplicar IA con datos confiables e integrados permitiría anticipar riesgos y optimizar recursos.
Sin embargo, la transformación debe ser también cultural: la tecnología solo funcionará si se integra con propósito, compromiso y una visión sistémica. La interoperabilidad y la IA están disponibles, pero su impacto depende de cómo las utilicemos en la práctica diaria.